Philosophicus, 24-09-14
Por: Gerardo G. Otero Ríos

Este año, la actividad, que celebra su cuadragésima sexta edición del primer centenario de la histórica gesta del 23 de septiembre de 1868, fue dedicada al preso político Oscar López Rivera.
La Plaza de la Revolución se convirtió una vez más en
el escenario predilecto para reunir a cientos de puertorriqueños en la
conmemoración del Grito de Lares.
Este año, la actividad, que celebra su cuadragésima
sexta edición del primer centenario de la histórica gesta del 23 de septiembre
de 1868, fue dedicada al preso político Oscar López Rivera.
Bajo un cielo parcialmente nublado, los presentes,
creyentes de la independencia, disfrutaron de los actos protocolares que
distinguen esta celebración, en la que también participaron varios miembros del
Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Movimiento Independentista
Nacional Hostosiano (MINH) y del icónico Partido Nacionalista de Puerto Rico
(PNPR).
Clarisa López Ramos, hija de López Rivera, se expresó
agradecida por el apoyo que ha recibido su padre y manifestó estar ansiosa por
verlo de regreso en su casa de San Sebastián.
“Yo sueño todos los días con eso, con llegar del
aeropuerto y que en vez de llegar sola, voy a llegar con mi hija Karina y mi
papá aquí a nuestra patria”, dijo.
Temprano en la mañana, se celebró una misa en la
iglesia San José, en el casco urbano, y el público luego pasó hasta el Obelisco
de los Héroes y Heroínas, en la plaza pública, donde se realizó un acto
conmemorativo a los revolucionarios caídos.