Washington, 19 may (PL) El senador Barack Obama parece inalcanzable en la carrera por la candidatura presidencial demócrata y por tanto lidiará en las primarias de mañana en Kentucky y Oregon con la mira puesta en los comicios generales de noviembre.
Expertos coincidieron en calificar de cuestión de tiempo la nominación del legislador por Illinois, quien suma mil 897 delegados y, según las estadísticas de Real Clear Politics, aventaja por 180 a su rival, Hillary Clinton.
Además de la considerable diferencia, apenas restan cinco citas en las urnas y la ex primera dama carece de fondos, apuntaron.
Por primera vez en los últimos meses, la prensa estadounidense valoró posible la llegada de un aspirante opositor a los dos mil 25 comisionados fijados para la postulación, la cual se confirmará en la Convención Nacional Demócrata de agosto, en Denver, Colorado.
Con resultados más o menos favorables en los sufragios pendientes y gracias al creciente respaldo entre los superdelegados, Obama pudiera proclamar su triunfo sin la necesidad de preocuparse por eventuales contradicciones en dicho foro, vaticinó el diario The New York Times.
Mientras, asesores y colaboradores del político afronorteamericano dijeron estar concentrados en la batalla por la Casa Blanca, en la cual enfrentarían al pretendiente republicano, John McCain.
En sintonía con este criterio, Obama dedica más tiempo a hacer campaña en estados claves para noviembre que a Kentucky, Oregon, Puerto Rico, Montana y Dakota del Sur, territorios con elecciones por celebrar, señaló el periódico The Washington Post.
La semana pasada el senador visitó Michigan y Missouri, este martes estará en Iowa y dos días después iniciará un recorrido de 72 horas por la Florida.
De acuerdo con analistas, otra clara señal de las prioridades de Obama está dada por su enfoque en las críticas a McCain y a la administración republicana, relegando, en sus intervenciones, a la legisladora por Nueva York.
Sin embargo, el adverso panorama parece no inquietar a la ex primera dama, quien asegura continuará en la contienda hasta el 3 de junio, última fecha de las primarias demócratas.
Clinton cifra sus esperanzas en el apoyo de los llamados superdelegados, líderes actuales y antiguos de la agrupación opositora, con derecho a elegir a un candidato sin necesariamente considerar lo acontecido en las urnas.
Las votaciones de mañana en Kentucky y Oregon, donde estarán en juego un total de 103 comisionados, tienen como favorita a Clinton en la primera y a Obama en la otra, ambos con holgada ventaja en las encuestas recopiladas por Real Clear Politics.
Expertos coincidieron en calificar de cuestión de tiempo la nominación del legislador por Illinois, quien suma mil 897 delegados y, según las estadísticas de Real Clear Politics, aventaja por 180 a su rival, Hillary Clinton.
Además de la considerable diferencia, apenas restan cinco citas en las urnas y la ex primera dama carece de fondos, apuntaron.
Por primera vez en los últimos meses, la prensa estadounidense valoró posible la llegada de un aspirante opositor a los dos mil 25 comisionados fijados para la postulación, la cual se confirmará en la Convención Nacional Demócrata de agosto, en Denver, Colorado.
Con resultados más o menos favorables en los sufragios pendientes y gracias al creciente respaldo entre los superdelegados, Obama pudiera proclamar su triunfo sin la necesidad de preocuparse por eventuales contradicciones en dicho foro, vaticinó el diario The New York Times.
Mientras, asesores y colaboradores del político afronorteamericano dijeron estar concentrados en la batalla por la Casa Blanca, en la cual enfrentarían al pretendiente republicano, John McCain.
En sintonía con este criterio, Obama dedica más tiempo a hacer campaña en estados claves para noviembre que a Kentucky, Oregon, Puerto Rico, Montana y Dakota del Sur, territorios con elecciones por celebrar, señaló el periódico The Washington Post.
La semana pasada el senador visitó Michigan y Missouri, este martes estará en Iowa y dos días después iniciará un recorrido de 72 horas por la Florida.
De acuerdo con analistas, otra clara señal de las prioridades de Obama está dada por su enfoque en las críticas a McCain y a la administración republicana, relegando, en sus intervenciones, a la legisladora por Nueva York.
Sin embargo, el adverso panorama parece no inquietar a la ex primera dama, quien asegura continuará en la contienda hasta el 3 de junio, última fecha de las primarias demócratas.
Clinton cifra sus esperanzas en el apoyo de los llamados superdelegados, líderes actuales y antiguos de la agrupación opositora, con derecho a elegir a un candidato sin necesariamente considerar lo acontecido en las urnas.
Las votaciones de mañana en Kentucky y Oregon, donde estarán en juego un total de 103 comisionados, tienen como favorita a Clinton en la primera y a Obama en la otra, ambos con holgada ventaja en las encuestas recopiladas por Real Clear Politics.
lac/wmr