LUIS IGNACIO AQUIJE HERNÁNDEZ
Jueves 13 de Noviembre del 2,008.
Los presidentes de EE. UU , y Perú tienen tamañas coincidencias,será tal vez porque el Neoliberalismo está en su fin.
En el día a dia cuando los gobernantes tienen que responder las preguntas que los reporteros efectúan a los jefes de Estado, los políticos creyéndose super poderosos generan respuestas que por su inconsistencia quedan registradas para siempre en los records de la incoherencia.
Una de esas " célebres " consecuencias de la superficialidad es la que acaba de dar el señor Alan García .Acerca de esa respuesta hace un apropiado enfoque económico el brillante periodista peruano César Lévano, Director del Diario " La Primera ".
Para los internautas de Perú, debemos precisar que en el editorial del dia martes 11 de Noviembre el señor Lévano hace una magistral concatenación de lo que los analistas han diseñado con conocimiento de causa, acerca de alternativas que se tienen que propiciar desde las reservas de los Bancos Centrales para paliar la actual crisis financiera mundial.Si un presidente de la República queriendo tranquilizar a su población dice cuaquier cosa, entonces lejos de serenarla, hace estrictamente lo contrario.
El autor de BUSHISMOS, actual jefe de redacción de la revista SLATE y del libro TRAGEDIA BUSH,Jacob Weisberg es mencionado en el ya referido editorial del Diario La Primera de Perú.Es de la conveniencia su estudio.
TITULO ORIGINAL DEL EDITORIAL DEL MARTES 11 DE NOVIEMBRE DEL 2,008 EN EL DIARIO " LA PRIMERA " de LIMA PERU.
EL HUMORISTA GARCÍA
Autor: César Lévano.

El domingo último, Alan García publicó en El Comercio, su tribuna habitual, un texto que me ha convencido de que no habla en serio. Dice García que la actual crisis global es una enfermedad infantil del capitalismo. Así lo ve él, de acuerdo, dice, a una expresión de Marx. Rasgo humorístico sin duda: Marx sabía, desde mediados del siglo XIX, que el capitalismo había nacido siglos antes. No se le hubiera ocurrido atribuir ¡en el año 2008! la crisis de hoy a una Kinderkrankheit (enfermedad infantil) del capitalismo.
Chistosísimo es el argumento de que los banqueros y funcionarios del mundo desarrollado “no entienden la nueva velocidad” del dinero electrónico. Por eso, afirma, usaron con “ignorancia y exageración” los nuevos poderes de la información.A nadie se le había ocurrido esa explicación de la catástrofe. Todos la atribuyen a la codicia de los banqueros y al absurdo de permitir el absoluto laissez faire (dejar hacer) a bancos, industriales y compañías de seguros.
Hasta Francis Fukuyama, el mitómano del fin de la historia, dice en ensayo publicado en Time el 13 de octubre, que lo que ha fracasado es una visión del capitalismo introducida por Ronald Reagan y basada en impuestos bajos, mínima regulación y Estado disminuido.
La resultante de la política llamada neoliberal ha sido una desigualdad social espeluznante. Kenneth F. Scheve, profesor de la Universidad de Yale, y Matthew J. Slaughter, miembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca del 2005 al 2007, precisaron, en Foreign Affairs de julio-agosto del 2007, que el uno por ciento de los estadounidenses acapararon en el 2005 el 21.8 por ciento de los ingresos totales del país.
Nuestro ingenioso hidalgo ha descubierto una fórmula para terminar con la crisis global: recurrir a los trillones “de dólares provenientes de los petrodólares” (sic) y las reservas de los bancos centrales.
Un humorista no tiene por qué saber que uno de los graves problemas de las finanzas capitalistas, en particular en Estados Unidos, es la falta de dinero.En lo que sí acierta García es en plantear el uso de las reservas de los bancos centrales, aunque debió precisar que los bancos de los países en desarrollo son los únicos que sí tienen fondos. En LA PRIMERA publicamos el 23 y 24 de enero de este año una entrevista con el economista brasileño Theotonio dos Santos en la que éste proponía emplear parte de ese dinero en programas de vialidad, educación y salud.
Nuestro humorista ignora que en todo el orbe se habla hoy del fin del dominio neoliberal y de la necesidad de un nuevo orden económico mundial. Jacob Weisberg se lanza en Newsweek del 13 de octubre a buscar un nombre para la nueva economía. “Capitalismo regulatorio” no le gusta. Propone “capitalismo con chaleco salvavidas”.