
Se trata de conocer si sería aceptable para Rusia o no lo propuesto
recientemente por una reunión extraordinaria de la LA, subrayó el
diplomático ruso, quien destacó las contradicciones que rondan al
documento de la referida organización regional.
En primer lugar,
en el esquema de la LA se habla de una salida del poder de Al Assad a
cambio de que existan garantías de seguridad, para luego formar un
gobierno de transición, explicó el ministro.
Algunos dentro de
esa propia organización consideran que el gabinete transitorio debe
formarse exclusivamente con representantes de la oposición y otros
estiman que debe incluir a funcionarios del actual gobierno, destacó.
Lavrov afirmó que por el momento carece de una petición para viajes a
Moscú de representantes de la LA con el fin de abordar tal asunto.
Por otro lado, la Cancillería rusa estima necesario conocer si el
paquete número 17 de sanciones unilaterales aprobado por el consejo de
ministros del Exterior de la Unión Europea (UE) el pasado domingo, en
Bruselas, responde a lo estipulado en el derecho internacional.
Una nota oficial de la citada dependencia afirma que el nuevo compendio
de restricciones unilaterales le otorga el derecho a las naciones de la
UE a inspeccionar buques o aviones de terceros países si tienen sospecha
de que transportan armas o equipos antimotines.
Ello en realidad constituye un bloqueo naval y aéreo que impone la UE a Siria, subraya el documento.
Rusia recuerda que no reconoce ninguna medida unilateral, pues la
considera contraproducente, al ir en detrimento de los esfuerzos para
una solución de paz en Siria, destaca el ministerio ruso del Exterior.
Además, tales normas no se corresponden con el espíritu y la letra del
plan del enviado especial para Siria de la ONU y la LA, Kofi Annan,
aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, y del comunicado final
de la conferencia de Ginebra sobre Siria, apunta.
ls/to