Por Nidal al-Mughrabi

Foto Reuters: Manifestantes libaneses y palestinos queman una bandera nacional de Israel mientras una bandera palestina es...
GAZA (Reuters) - Israel expandió el lunes su ofensiva aérea más dura contra la Franja de Gaza controlada por Hamas y se preparaba para un posible asalto terrestre, luego de asaltos por tres días en los que más de 330 palestinos han perdido la vida.
Proyectiles lanzados por militantes islámicos palestinos en Gaza han causado la muerte a cuatro israelíes, dos de los cuales murieron al anochecer en menos de una hora, incrementando la presión sobre el Gobierno al tiempo que el Ejército reunía a su infantería a lo largo de la frontera con el enclave.
La cifra de víctimas palestinas se elevó a 335 muertos y 800 heridos, dijeron funcionarios médicos en Gaza. Una agencia de Naciones Unidas sostuvo que al menos 62 de los muertos eran civiles.
"Tenemos una guerra total en contra de Hamas y sus aliados", dijo al Parlamento el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, usando un término que ha empleado en el pasado para describir el largo conflicto contra los enemigos islámicos del Estado judío.
Tras ampliar sus objetivos para incluir al Gobierno de Hamas en la Franja de Gaza, aviones de combate israelíes bombardearon el ministerio del interior, que supervisa a 13.000 miembros de las fuerzas de seguridad del movimiento islámico.
Los aviones también atacaron las casas de dos altos comandantes del brazo armado de Hamas. Ambos no estaban en sus hogares, pero algunos familiares se encontraban entre los siete muertos por el asalto.
Hamas, un movimiento islámico que tomó el control de la Franja de Gaza en el 2007, desafió los asaltos israelíes, los más feroces contra el enclave costero desde la Guerra de Oriente Medio de 1967.
Los proyectiles lanzados por Gaza contra Israel se intensificaron inmediatamente después de que Hamas terminó con una tregua el 19 de diciembre.
Seis semanas antes de unas elecciones que según las encuestas serán ganadas por el partido derechista Likud, el Gobierno centrista de Israel afirma que su ofensiva busca poner fin a los ataques con proyectiles.
¿INCURSION POR TIERRA?
Israel ha declarado áreas de los alrededores de la Franja de Gaza como una "zona militar cerrada", citando el riesgo de los cohetes de militantes palestinos, y ordenó la salida de los periodistas que observaban a las tropas mientras recibían refuerzos.
Excluir a la prensa podría ayudar a realizar los preparativos para una incursión en terreno, luego de los ataques aéreos que han convertido edificios en escombros y dejaron a hospitales luchando para poder atender a todos los heridos.
Los residentes heridos de Gaza acudieron uno por uno hacia Egipto y 10 camiones trasladando suministros médicos recibieron permiso para cruzar el territorio bloqueado. Oficiales de la frontera dijeron que se esperaba que unos 30 palestinos dejaran el enclave para recibir tratamiento.
Los mercados israelíes ignoraron mayormente el conflicto y los índices de acciones se elevaron entre 0,7 y 0,9 por ciento el lunes, luego de perder 1,5 el domingo, el día después que comenzaron los ataques contra Gaza.
Los precios del petróleo superaron los 40 dólares el barril el lunes, impulsados por la debilidad del dólar y la violencia en Gaza, que sirvió como un recordatorio de las tensiones que pueden amenazar los suministros de crudo desde la región.
La mayoría de los habitantes del territorio de 1,5 personas, una de las zonas más densamente pobladas del mundo, se quedó en casa, en habitaciones lejos de las ventanas que podrían reventar por las explosiones de los asaltos aéreos contra instalaciones de Hamas.
Los residentes del sur de Israel buscaron refugio al sonido de las alarmas que anunciaban la caída de proyectiles.
En Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, un ataque aéreo mató a un comandante local de la Jihad Islámica, a tres otros miembros del grupo islámico y a un niño mientras se encontraban en la calle.
Aviones israelíes también destruyeron el edificio de laboratorios de la Universidad Islámica, un significativo símbolo cultural en Gaza.
Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí Ehud Olmert, dijo que la ofensiva seguiría adelante hasta que la población del sur de Israel "no viva más en el terror y el miedo constante de ataques con cohetes".
"(La operación podría) tomar varios días", aseguró el portavoz militar Avi Benayahu.
El portavoz de Hamas Fawzi Barhoum instó a los grupos palestinos a usar "todos los medios a su disposición" en contra de Israel, incluyendo "operaciones de martirio", en referencia a ataques suicidas.
La operación en Gaza y las muertes de civiles han irritado a los árabes en todo Oriente Medio. Manifestantes quemaron banderas israelíes y estadounidenses para presionar por una respuesta más severa por parte de sus líderes.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, cuya autoridad se limita a Cisjordania desde que su facción Fatah fue derrocada en la Franja de Gaza por Hamas el año pasado, había instado al grupo islámico a no terminar con la tregua y lo acusó de desatar la ofensiva contra sí mismo.
Proyectiles lanzados por militantes islámicos palestinos en Gaza han causado la muerte a cuatro israelíes, dos de los cuales murieron al anochecer en menos de una hora, incrementando la presión sobre el Gobierno al tiempo que el Ejército reunía a su infantería a lo largo de la frontera con el enclave.
La cifra de víctimas palestinas se elevó a 335 muertos y 800 heridos, dijeron funcionarios médicos en Gaza. Una agencia de Naciones Unidas sostuvo que al menos 62 de los muertos eran civiles.
"Tenemos una guerra total en contra de Hamas y sus aliados", dijo al Parlamento el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, usando un término que ha empleado en el pasado para describir el largo conflicto contra los enemigos islámicos del Estado judío.
Tras ampliar sus objetivos para incluir al Gobierno de Hamas en la Franja de Gaza, aviones de combate israelíes bombardearon el ministerio del interior, que supervisa a 13.000 miembros de las fuerzas de seguridad del movimiento islámico.
Los aviones también atacaron las casas de dos altos comandantes del brazo armado de Hamas. Ambos no estaban en sus hogares, pero algunos familiares se encontraban entre los siete muertos por el asalto.
Hamas, un movimiento islámico que tomó el control de la Franja de Gaza en el 2007, desafió los asaltos israelíes, los más feroces contra el enclave costero desde la Guerra de Oriente Medio de 1967.
Los proyectiles lanzados por Gaza contra Israel se intensificaron inmediatamente después de que Hamas terminó con una tregua el 19 de diciembre.
Seis semanas antes de unas elecciones que según las encuestas serán ganadas por el partido derechista Likud, el Gobierno centrista de Israel afirma que su ofensiva busca poner fin a los ataques con proyectiles.
¿INCURSION POR TIERRA?
Israel ha declarado áreas de los alrededores de la Franja de Gaza como una "zona militar cerrada", citando el riesgo de los cohetes de militantes palestinos, y ordenó la salida de los periodistas que observaban a las tropas mientras recibían refuerzos.
Excluir a la prensa podría ayudar a realizar los preparativos para una incursión en terreno, luego de los ataques aéreos que han convertido edificios en escombros y dejaron a hospitales luchando para poder atender a todos los heridos.
Los residentes heridos de Gaza acudieron uno por uno hacia Egipto y 10 camiones trasladando suministros médicos recibieron permiso para cruzar el territorio bloqueado. Oficiales de la frontera dijeron que se esperaba que unos 30 palestinos dejaran el enclave para recibir tratamiento.
Los mercados israelíes ignoraron mayormente el conflicto y los índices de acciones se elevaron entre 0,7 y 0,9 por ciento el lunes, luego de perder 1,5 el domingo, el día después que comenzaron los ataques contra Gaza.
Los precios del petróleo superaron los 40 dólares el barril el lunes, impulsados por la debilidad del dólar y la violencia en Gaza, que sirvió como un recordatorio de las tensiones que pueden amenazar los suministros de crudo desde la región.
La mayoría de los habitantes del territorio de 1,5 personas, una de las zonas más densamente pobladas del mundo, se quedó en casa, en habitaciones lejos de las ventanas que podrían reventar por las explosiones de los asaltos aéreos contra instalaciones de Hamas.
Los residentes del sur de Israel buscaron refugio al sonido de las alarmas que anunciaban la caída de proyectiles.
En Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, un ataque aéreo mató a un comandante local de la Jihad Islámica, a tres otros miembros del grupo islámico y a un niño mientras se encontraban en la calle.
Aviones israelíes también destruyeron el edificio de laboratorios de la Universidad Islámica, un significativo símbolo cultural en Gaza.
Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí Ehud Olmert, dijo que la ofensiva seguiría adelante hasta que la población del sur de Israel "no viva más en el terror y el miedo constante de ataques con cohetes".
"(La operación podría) tomar varios días", aseguró el portavoz militar Avi Benayahu.
El portavoz de Hamas Fawzi Barhoum instó a los grupos palestinos a usar "todos los medios a su disposición" en contra de Israel, incluyendo "operaciones de martirio", en referencia a ataques suicidas.
La operación en Gaza y las muertes de civiles han irritado a los árabes en todo Oriente Medio. Manifestantes quemaron banderas israelíes y estadounidenses para presionar por una respuesta más severa por parte de sus líderes.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, cuya autoridad se limita a Cisjordania desde que su facción Fatah fue derrocada en la Franja de Gaza por Hamas el año pasado, había instado al grupo islámico a no terminar con la tregua y lo acusó de desatar la ofensiva contra sí mismo.