
Según informa el Departamento de Trabajo de los EE.UU., la desocupación continúa su depresivo avance en la venida a menos Hermana República de Yanquilandia del Norte Grande (1). De acuerdo con el Employment Situation Summary de junio de 2010, diversas formas de desocupación afectaron a 25,841,000 personas de dieciséis años o mayores de dieciséis. Este indicador se conoce como la tasa de desempleo U-6, que al momento asciende a 16.5% de la suma de la fuerza laboral civil y la población marginal vinculada (2).
Desempleo
La cifra oficial de desocupación de junio de 2010 asciende a 14,623,000 desempleados, es decir 9.5% de la fuerza laboral civil (3). Sin embargo, este indicador infravalora el desempleo por dos razones principales.
La primera de ellas es que lo que los organismos estadísticos oficiales entienden por el concepto desempleado no es lo que el término significa para el común de los mortales. Para que una persona sea considerada desempleada por el Departamento de Trabajo del Gobierno de EE.UU. ella debe cumplir dos requisitos: (a) no debe haber trabajado durante la semana de referencia, a pesar de haber estado disponible para laborar; y, muy importante, (b) debe haber efectuado esfuerzos específicos para conseguir empleo en el período de cuatro semanas que termina en la semana de referencia.
De acuerdo con la anterior definición, no se considera desempleada a una persona desocupada durante la semana de referencia si es que ella no ha buscado trabajo las cuatro semanas anteriores . En vez de aparecer en las estadísticas como desempleado, este individuo es considerado como no perteneciente a la fuerza laboral civil.
En las actuales condiciones depresivas de la economía norteamericana se detecta un crecimiento anómalo de la población no incluida en la fuerza laboral civil. Específicamente, entre junio de 2009 y junio de 2010 la población no incluida en la fuerza laboral civil creció en 3,054,000 personas, a pesar que entre los años 2000 y 2009, el crecimiento promedio anual de dicha población fue únicamente de alrededor de 1,300,000 personas.
El fenómeno descrito explica parcialmente el concepto de población marginal vinculada a la fuerza laboral civil. Éste es un grupo que incluye a 2,591,000 personas (3). Se encuentra conformado por personas que llenan tres condiciones: (a) en la actualidad no están trabajando ni buscando empleo; (b) desean un puesto de trabajo y están disponibles para laborar; (c) en algunos momentos en los últimos doce meses han buscado trabajo sin encontrarlo.
En la categoría de población marginal vinculada a la fuerza laboral civil están incluidas las personas que se han desalentado y han dejado de buscar empleo porque luego de intentarlo en múltiples oportunidades han encontrado que no hay puestos vacantes. El número de personas desalentadas en junio de 2010 ascendió a 1,207,000.
La segunda razón por la que la cifra oficial de desempleo infravalora la desocupación es que no toma en cuenta los efectos del subempleo por razones económicas. Y es que analizar el desempleo implica considerar no sólo a las personas que no tienen trabajo sino a aquellas que se ven obligadas a trabajar menos de 35 horas a la semana. En los EE.UU. residen 8,627,000 personas en esta condición, a pesar que desean y están disponibles para trabajar a tiempo completo. La cifra incluye a aquellos que pudieron encontrar trabajo sólo a tiempo parcial, y a los que se ven obligados a trabajar por horas debido a la falta de movimiento comercial en las empresas, síntoma de la actual depresión económica.
Se concluye de los comentarios anteriores que si se desea contar con una idea más realista del desempleo en los Estados Unidos debe añadirse tres renglones: la población desempleada (14,623,000 personas), la población marginal vinculada a la fuerza laboral civil (2,591,000 personas) y los subempleados por razones económicas (8,627,000 personas). Se llega así a la cifra total de desocupación ascendente a 25,841,000 personas.
Empleo
La tasa de empleo mide la proporción de personas ocupadas con respecto a la fuerza laboral civil. Es una fracción que tiene en el numerador la cifra de empleados y en el denominador la cifra de fuerza laboral.
Como consecuencia de la depresión económica, la fuerza laboral viene contrayéndose desde finales del año 2007. La mencionada reducción es otra manera de describir el crecimiento de la población no incluida en la fuerza laboral civil, fenómeno discutido en párrafos anteriores. En el lapso de un año, entre junio de 2009 y junio de 2010, la fuerza laboral civil disminuyó de 154,759,000 personas a 153,741,000, es decir en 1,018,000 personas. Dicha reducción rompió la tendencia natural de aumento de la fuerza laboral civil observada, año a año, entre 1970 y 2008.
EE.UU. enfrenta entonces una situación en la cual se reduce el denominador de la fracción que da origen a la tasa de empleo. Como consecuencia de dicha reducción, la tasa resultante de ocupación sobrevalora en términos relativos la situación del empleo en los Estados Unidos.
Casos críticos de desempleo
Es preocupante el número de desempleados crónicos –sin trabajo por seis meses o más– cifra que en junio de 2010 ascendió a 6,751,000 personas lo cual representa un incremento de 52% con respecto a junio de 2009. Un año atrás, el número de desempleados por 27 semanas o más –diríamos desocupados irremediables– ascendía a 4,440,000 personas (3).
También es preocupante que el desempleo castigue especialmente a los jóvenes comprendidos entre 16 y 19 años de edad. En el grupo de desempleo juvenil, la tasa de desocupación es elevadísima, llegando a 25.7% respecto de la fuerza laboral (3). En el caso más grave, por demostrar la discriminación racial existente y el desinterés de regímenes demócratas y republicanos de Yanquilandia por afrontar los problemas de los marginados, la tasa de desempleados jóvenes de raza negra, entre 16 y 19 años de edad, afectó al 39.9% de la población de ese grupo (4).
La prevalencia de la desocupación juvenil es grave. Indica que un amplio sector de la población joven de EE.UU. no tiene un futuro digno ni promisorio. En muchos casos, a lo más que pueden aspirar los jóvenes es a puestos de trabajo no calificado, como ser meseros de restaurantes o empleados de almacenes o supermercados. La posibilidad para ellos de estudiar en colleges o universidades se encuentra limitada por la necesidad de obtener un ingreso para sostenerse y, en algunos casos, ayudar en el mantenimiento de sus familias. También está afectada por los incrementos en los costos de la educación superior y las reducciones operadas en la ayuda financiera para estudiantes.
En vista que el capitalismo salvaje –capitalismo a la bruta– dominante en los Estados Unidos se caracteriza por ser excluyente y racista, muchos adolescentes desempleados caerán en las garras de bandas como los Crips, los Bloods, los Mara Salvatruchas, Latin Kings, o Sureños 13. Para información de nuestros lectores, se estima que los Crips tienen de 30 a 35 millones de miembros, en tanto que los Bloods cuentan con 20 a 30 millones de miembros. Entre los jóvenes latinos, las preferencias se inclinan por los Mara Salvatruchas o MS-13 (100 mil miembros), los Latin Kings (100 mil miembros), y los Sureños 13 (50 mil miembros).
Finalmente, debe reiterarse que el desempleo afecta de manera más que proporcional a la población afroamericana y a los hispanos. En el primer caso, en junio de 2010, la tasa de desempleo fue de 15.4%; en el caso de los latinos llegó a 12.4%.
El desempleo en USA y en el Perú
Las estadísticas estadounidenses deben ser motivo para exigir a los funcionarios de la gusanera alanista la presentación de las verdaderas cifras de las condiciones del empleo en el Perú. Los peruanos presentimos la magnitud de nuestra tasa de desempleo U-6. Sin embargo, corresponde a las autoridades oficiales de la gusanera entregar cifras fidedignas y completas respecto a la desocupación en nuestro país, sin maquillajes, cocinas, ni medias verdades. Ése será el día que caiga la careta del régimen del “crecimiento” económico (para los ricos) que preside Alan García.