TeleSUR _ 27/07/2009
No creo que se haya agotado (la vía diplomática), creo que es prematuro decir que se haya agotado, hay que seguir perseverando porque no hay otra opción. O sea, la otra opción es la confrontación, y en la confrontación, gane el bando que gane deja un país dividido, y eso es negativo para ese país y su desarrollo. Por lo tanto, nosotros somos partidarios de perseverar en esta vía diplomática, que le repito, es la única disponible para la OEA.
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El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, manifestó este lunes que "habría sido mejor esperar" la respuesta del 'Acuerdo de San José' para que el presidente legítimo y constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, intentara ingresar a su país.
"La Constitución hondureña dice que nadie puede ser expatriado. Yo pienso que pendiente a la respuesta del Acuerdo de San José, probablemente habría sido mejor esperar, pero eso no significa que cuestione el derecho de cualquier hondureño de querer volver a su país", dijo Insulza en entrevista exclusiva a teleSUR.
En este sentido consideró que las vías diplomáticas para la salida de la crisis en Honduras no se han agotado, al tiempo que agregó que "hay que seguir perseverando porque no hay otra opción".
A continuación, teleSUR presenta el texto íntegro:
Esta crisis pareciera complejizarse pese a los esfuerzos diplomáticos. Desde la Organización de Estados Americanos (OEA), ¿cuál es el camino más expedito para poder alcanzar la estabilidad política en Honduras?
Creo que el camino es el camino de una negociación como la que se ha llevado a cabo. La verdad es que para evitar que haya divisiones que perduren en Honduras, que todo el mundo quede satisfecho con haber obtenido un resultado favorable para la democracia, es bueno llegar a un acuerdo y no intentar imponer la posición de uno sobre otro. Creo que lo único irrenunciable en este acuerdo es que el presidente legítimo Manuel Zelaya pueda volver a su cargo. A eso hay que agregar algunas de las propuestas fundamentales como son la de un gobierno de unidad nacional que el presidente ha ofrecido además. Está el tema de la amnistía, está el tema de las elecciones; no nos parece tan fundamental que se adelanten o no se adelanten. Lo importante es que se den todas las garantías del caso.
Yo creo que en lo fundamental si se acuerdan esas cosas, lo demás es relativamente simple de conseguir. Por lo tanto, yo soy muy partidario de una salida consensuada, de una salida pacífica, y espero que eso se logre en torno a la llamada "Declaración de San José" o "Acuerdo de San José".
El canciller de facto, Carlos López, ha señalado que el presidente Manuel Zelaya tiene dos opciones: seguir en la frontera de Nicaragua o regresar al diálogo en Costa Rica. Eso es una sugerencia nos lleva a preguntar, ¿cómo puede el presidente Zelaya volver a la mesa de diálogo en Costa Rica si el propio gobierno de facto no ha aceptado que vuelva a la presidencia que es precisamente la esencia de la propuesta, cómo pudiera avanzar entonces el diálogo?
Es muy acertada su afirmación. El presidente (Óscar) Arias (de Costa Rica) entregó una propuesta, el llamado "Acuerdo de San José". Para que tenga algún sentido sentarse en Costa Rica, en Washington, que es la sede la OEA, o en cualquier otra parte, lo primero es decir que estoy de acuerdo. Y en torno a eso, se afinará la propuesta, nosotros estamos listos para eso. Incluso tenemos ya algunos de los miembros de la comisión verificadora que el acuerdo propone. Pero para eso, lo primero es que el gobierno de facto se pronuncie sobre la propuesta del presidente Arias. No se puede convocar al vacío.
Pero se sigue complejizando la situación aún así. A estas alturas de la situación que se está viviendo en Honduras, ¿pudiera quizá la OEA plantearse otro tipo de sanciones en contra del gobierno de facto para presionar? De ser así, ¿cuáles pudieran ser?
La única sanción consignada en la Carta Democrática Interamericana, la principal sanción es la suspensión. Está también en la Carta de la OEA y no hay ninguna otra alternativa. Por lo tanto, las sanciones que se derivan de los organismos multilaterales son claras, pero en cambio, en el resto corresponde a los países. Son los países los que podrían agregar alguna otra sanción pero eso es una decisión absolutamente soberana.
No podemos decretar embargos, ni ningún tipo de actuación de ese tipo.
Nos gustaría conocer su opinión sobre el comunicado que fue difundido por la Fuerza Armada de Honduras en el cual expresa: "Como institución respaldamos una solución a la problemática que atraviesa nuestro país mediante un proceso de negociación en el marco del Acuerdo de San José. Asimismo, reiteramos nuestro apoyo irrestricto a los resultados de la misma".
¿Cree usted que se pudiera estar dando algún tipo de giro en algunos sectores de las Fuerzas Armadas de Honduras?
Creo que eso en alguna medida es un giro, respecto a lo que hicieron hace un mes atrás en la que no le dieron ni siquiera la oportunidad al presidente de hablar del tema, sino que simplemente lo expulsaron del país. Creo que por lo tanto es un desarrollo interesante. Y yo espero que los que, tomando pie en el golpe o provocándolo, crearon un gobierno de facto, también lo acojan de la misma manera.
Mientras transcurren los días se incrementan las denuncias de violación a los derechos humanos por parte del gobierno de facto. ¿Tiene pensado la OEA nombrar también una comisión para verificar si son ciertas estas denuncias?
Nosotros tenemos la Comisión de Derechos Humanos, y ya ha emitido un comunicado el día de hoy (lunes), sobre uno de estos hechos: el asesinato del señor Pedro Mandiel Muñoz, y en este caso, naturalmente se inicia un proceso dentro de la Comisión.
Nosotros vamos a exigir a través de ese sistema, la Comisión va a exigir que se investigue la muerte del señor Muñoz. Hemos estado preocupados también, no sabemos qué resultados ha tenido, con la prácticamente la retención en un lugar del país de la familia del presidente Zelaya. Eso lo está verificando nuestra Comisión de los Derechos Humanos también.
Y ¿cómo ve precisamente esa negativa del gobierno de facto de impedir que el presidente Zelaya se reencuentre con su familia?
Creo que todo ciudadano debería tener en cualquier país del mundo el derecho de entrar y salir de su país cuando lo estime conveniente. Por lo tanto, esos impedimentos son en sí un atentado contra los derechos humanos.
Seños Insulza, ¿se agotó la vía diplomática en este caso de Honduras?
No creo que se haya agotado, creo que es prematuro decir que se haya agotado, hay que seguir perseverando porque no hay otra opción. O sea, la otra opción es la confrontación, y en la confrontación, gane el bando que gane deja un país dividido, y eso es negativo para ese país y su desarrollo. Por lo tanto, nosotros somos partidarios de perseverar en esta vía diplomática, que le repito, es la única disponible para la OEA.
¿De qué manera desde la perspectiva de la OEA?
Nosotros hemos acompañado la posición y la propuesta del presidente Arias. Yo he dicho muchas veces que yo conversé con él, bastante antes que se anunciara la mediación, y yo soy partidario de perseverar en eso hasta que esa posibilidad se agote. Pero eso no significa que vayamos a dejar de actuar, vamos a perseverar. Nosotros queremos devolver la democracia a Honduras, y la queremos devolver por vías pacíficas, y que el presidente constitucional complete su mandato.
¿Considera usted legítima la cantidad de intentos frustrados del presidente Zelaya de ingresar a su país?
La Constitución hondureña dice que nadie puede ser expatriado. Uno podrá tener opinión en decir cuál es el mejor momento para hacerlo, yo pienso que pendiente a la respuesta del acuerdo de San José probablemente habría sido mejor esperar, pero eso no significa que cuestione el derecho de cualquier hondureño de querer volver a su país.
teleSUR / in -MM