Por Adalid Cabrera Lemuz La Paz, 1 nov (ABI).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, alertó el lunes al mundo industrializado que si no cambia sus políticas que dañan el medio ambiente y ponen en riesgo al planeta "seguramente se producirá una rebelión mundial en defensa de la vida y de la humanidad". En un acto celebrado en el Palacio de Gobierno durante la presentación de un libro del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, el Jefe de Estado subrayó que se debe asumir la responsabilidad de salvar al planeta con políticas orientadas a enfriar el planeta "para evitar su inanición". Dijo que esa responsabilidad no debe enfocarse solamente en el mundo en desarrollo sino fundamentalmente en los países industrializados, debido a que sus programas irracionales de industrialización han colocado al mundo y a la vida al borde de su extinción. Recordó las afirmaciones formuladas por Fidel Castro en sentido de que "los países desarrollados en vez de cobrar la deuda externa, deben pagar la deuda climática por el daño que causan a la humanidad". Morales expresó su preocupación por el calentamiento global que sufre el planeta que provoca hasta migraciones humanas en busca de agua para sobrevivir, mientras en otras zonas la sequía hace estragos. "Cuando me preguntan cuál es la mejor forma de acabar con la pobreza en el mundo en desarrollo, no dudo en afirmar que el camino es adoptar medidas para enfriar el planeta", dijo. "Es una nueva batalla en Bolivia y en el mundo para salvar a la humanidad", recalcó. Destacó la determinación de los países que forman parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al reconocer al agua como un derecho humano tras el planteamiento realizado por Bolivia. Sin embargo enfatizó que la próxima batalla se dará en la Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático que se celebrará en diciembre en Cancún, México, donde los países industrializados y los en vías de desarrollo deben lograr consensos sobre los mejores caminos para evitar una desaparición del planeta. Señaló que Bolivia y otros pueblos del mundo batallarán en Cancún por lograr que el mundo industrializado asuma su responsabilidad y acoja las recomendaciones aprobadas en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y la Defensa de la Tierra, que se celebró en abril pasado en la población boliviana de Tiquipaya. En ese encuentro más de tres millares de representantes de Gobiernos, organizaciones internacionales, movimientos sociales y organizaciones sindicales de todos los continentes emitieron un llamado al mundo industrializado para dejar de lado sus irracionales políticas de industrialización que generan gases que contaminan al planeta. Morales subrayó en esa reunión que los países desarrollados están inmersos en una carrera por lograr mayores beneficios económicos y no dudan en agredir la naturaleza y explotar irracionalmente los recursos naturales sin preocuparse por el futuro del mundo. "Ojalá Cancún dé señales de esperanza con acuerdos que impidan la destrucción global del mundo", afirmó. Hizo patente su convencimiento de que si la Organización de las Naciones Unidas (ONU), bajo cuyo auspicio se realizará esa reunión no promueve acuerdos perderá otra vez su autoridad moral. En diciembre del año pasado, otra Cumbre sobre el Cambio Climático celebrada en Copenhague, Dinamarca, no logró acuerdos y fue un fracaso. Acl ABI |
Ex guerrillera y mujer. Son los dos atributos que tendrá, por primera vez en la historia, un presidente de Brasil. Dilma Vana Rousseff, economista de 62 años, ganó ayer las elecciones al superar con creces la frontera del 50 por ciento de los votos. Ex jefa de la Casa Civil, equivalente a número dos del Gobierno, la candidata que superó hace un año un cáncer linfático, hizo realidad el sueño de Luiz Inacio Lula da Silva y el suyo propio: llegar a la Presidencia del país más grande y más rico de Iberoamérica.
Según los resultados oficiales escrutado el 99% de los votos, Dilma, del PT (Partido de los Trabajadores), obtuvo el 56% , y José Serra (Partido Sociademócrata) se quedó en el 44%. Clara victoria de Rousseff. La mano derecha de Lula, o su réplica en femenino, como insistieron en campaña, será, después de 39 varones presidentes consecutivos, la primera mujer en ocupar la Jefatura del Estado.
La favorita del actual presidente, puede decir que lo suyo ha sido, pese a su agnosticismo y a necesitar una segunda vuelta, llegar y besar el santo. Desconocida por la inmensa población brasileña hasta hace poco, en cuatro meses de campaña ha dado la vuelta a la tortilla electoral. Al frente de una alianza de izquierdas liderada por el PT (Partido de los Trabajadores) Dilma, como se refiere a ella la prensa, ha echado definitivamente por tierra las aspiraciones del socialdemócrata José Serra (PSDB) de ocupar el puesto de Lula en el Palacio de Planalto (sede del Ejecutivo).
Aecio Neves
José Serra, de 68 años, puede despedirse de sus ambiciones presidenciales. Por segunda vez ha fracasado en el intento (la otra fue contra el propio Lula en 2003). La explicación de su derrota la dio antes de conocerla: «Hoy (por ayer) habla el pueblo. Eso es una de las bellezas de la democracia», declaró a la hora de votar. Los socialdemócratas no deberán buscar mucho entre sus filas para encontrar un líder, Aecio Neves, hijo del ex presidente Tancredo Neves, se perfila como el elegido indiscutible para tratar de resucitar un partido que vivió su mejor época con el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003). Pero de eso hace ya ocho años, los mismo s que lleva Lula en el poder.
«Comienza una nueva fase de la democracia y las personas que asuman la dirección del país deberán tener sentido republicano y sentido democrático para gobernar para todos». Las palabras de Rousseff, después de votar en Porto Alegre, se interpretaron como una declaración de principios inspirada en los mensajes iniciales de Luiz Inacio Lula da Silva, el presidente en ejercicio que abandonará el poder con el 80 por ciento de adhesión, el mayor índice de popularidad de la historia. El tono de Lula ayer estuvo alejado del de su compañera desde hace una década en el PT. Calificó la candidatura de Serra de «menor» y le acusó de desatar «una agresividad inimaginable contra Dilma». También declinó formar parte del futuro Gobierno.
El mensaje conciliador de la hasta ayer candidata «petista», hoy triunfadora, vino acompañado de un anuncio en el que aseguró que gobernará «con todos los partidos que integran la coalición». La alianza de izquierda que encabeza Dilma Rousseff es un conglomerado de una decena de partidos de todo pelaje, como el PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño), el más antiguo, el de mayor presencia en Brasil y el más famoso por vender o alquilar su apoyo al mejor postor. A éste pertenece Michel Temer, el candidato a vicepresidente de Dilma Rousseuff, un personaje que ha pasado desapercibido durante la campaña, pero que en el futuro podría desempeñar un papel importante en el Ejecutivo.
Investidura, en Año Nuevo
El próximo primero de enero, fecha de la investidura presidencial, Dilma Rousseff se convertirá en la mujer más poderosa de Brasil, un país con tamaño de continente (diecisiete veces mayor que España) y cerca de doscientos millones de habitantes. Por delante le esperan cuatro años de gobierno con una herencia que para sí quisiera cualquier otro presidente de este hemisferio y de gran parte del mundo.
Brasil, la octava economía del mundo, mantiene un ciclo sostenido de crecimiento de ocho años. Lula da Silva , el presidente convertido en mito, logró reducir a la mínima expresión la inflación, aumentar las reservas del Banco Central, atraer inversiones y mejorar los vergonzosos índices sociales de Brasil. La cara oscura de este gigante americano se encuentra en 64 millones de analfabetos y doce millones de habitantes que viven en favelas.


